Indurain, el Giro y su peor día encima de la bicicleta

Se acerca el Giro de Italia, primera gran vuelta de la temporada y carrera que siempre nos deja recuerdos imborrables. Hay etapas, que por muchos años que pasen, perduran en el recuerdo del aficionado por siempre, si a esto, incluimos como protagonista a uno de los mejores ciclistas de nuestra historia, todo se magnifica de gran manera. Pongámonos en situación, Giro d’Italia 94, etapa 15a con salida en Merano y llegada en Aprica, pasando el Stelvio -cima Coppi-, el Mortirolo, Aprica y el Valico di Santa Cristina.

El joven ruso Eugeni Berzin estaba intratable y se vislumbraba un duelo con Miguel Indurain, el mal tiempo provocó que la carrera fuera bastante lenta desde el principio provocando que los ciclistas se fumaran por completo el Stelvio, sin embargo Franco Vona intentó dar vida a la carrera y pasó la Cima Coppi en 1a posición, en el descenso se formó un grupo en el que marchaban gente importante, el grupo lo formaban Vladimir Belli, Claudio Chiapucci y el colombiano Nelson “Cacaíto” Rodríguez, por delante seguía Franco Vona como cabeza de carrera y por detrás del trío perseguidor marchaba el pelotón.

El Mortirolo era el siguiente coloso que tenían que afrontar los ciclistas, que les vamos a contar del Mortirolo, uno de los puertos más duros del mundo con rampas de hasta el 18% de máximas y una media del 10%, un puerto que no era para nada el estilo de Miguel, rampas duras y explosivas que le iban a hacer sufrir mucho encima de la bicicleta. El ritmo del pelotón lo marcaba el equipo del líder de la carrera y ese día íbamos a presenciar la explosión de uno de los mejores escaladores de la época de los ’90, Marco Pantani, esperó a una de las duras rampas del Mortirolo, para lanzar un duro ataque que solo pudo responder el líder de la carrera Berzin, y el francés Armand de las Cuevas.

Giro etapa

A Miguel no le quedaba otra que hacer lo que ha demostrado durante toda su carrera, coger su ritmo y no cebarse en la dura subida al Mortirolo, al contrario que De Las Cuevas y sobretodo Berzin que se cebó demasiado en seguir el ritmo de Marco Pantani y que lo pagó km más tarde. Marco se marchaba sin que nadie pudiera remediarlo, iba dejando ciclistas atrás, pasaba al grupo de “Cacaíto”, Chiapucci y Belli y más tarde alcanzaba a Marco Vona, estaba realizando una de las mejores ascensiones al Mortirolo y se marchaba a por la victoria de etapa sin que nadie pudiera remediarlo.

Por detrás, Indurain alcanzó al líder de la carrera, el ruso Berzin y allí vio la oportunidad de someter a Berzin a un ritmo continuo que no pudo aguantar el ciclista ruso. Pantani coronó con el colombiano “Cacaíto” cerca y con Miguel a 1 minuto, Berzin marchaba a casi 1 minuto y medio de Miguel, el ruso estaba perdiendo el Giro de Italia. En el descenso se formaron los grupos, en cabeza Pantani junto con “Cacaito” y Miguel, persiguiendo, el grupo de Berzin con Chiapucci, Tonkov y Belli que no parecía recortar tiempo al grupo de cabeza de carrera.

Llegaba el Valico di Santa Cristina y allí llegó la gran pájara de Miguel, dicen que un mal día del campeón navarro, otros que la alergia que sufría o que la causa fue el no avituallarse debidamente, pero la realidad es que un ciclista de casi 80kg y no estando en su pico de forma, fue capaz de estar junto con Pantani durante muchos km incluso ascender el Mortirolo haciendo un gran tiempo. Marco Pantani le atacó y Miguel decidió subir a su ritmo, Pantani parecía subir en moto, al coronar el puerto sacaba más de 3 minutos y medio al navarro, una autentica barbaridad, el corto descenso le valió al italiano para disfrutar de la victoria y entrar por delante de Chiapucci a 2:52, Belli y “Cacaíto” a 3:27, Miguel a 3:30 y Berzin a 4:06. Ese día vimos una de las mejores etapas de la historia del Giro d’Italia, con un Miguel que perdió sus opciones a la maglia rosa aquel día y la explosión de aquel joven italiano sin pelo, que pasaría a la historia como uno de los mejores escaladores de la época moderna del ciclismo.

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